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¿Quién quiere ser presidente del Perú?

Por: Ricardo Escudero

 

 

Es increíble, pero a la fecha, en un estudio al que haré referencia en otro artículo, se suman más de trescientos “ángeles y heroínas” que pretenden, por gracia de sus espejos y vanidades, ser escogidos o elegidos como presidentes de nuestra nación, en una especie de divina designación o destino manifiesto por el cual, ellos “y ellas” son la luz en las sombras y el agua en el desierto.

Ya lo decía hace algunos años al escribir que “para ser presidente, con honestidad y capacidad, es necesario no estar conspirando para serlo, porque conspiran los que no están capacitados, los que no son honestos”. Y por eso los castillos, Toledo, Humalas y otros tantos, fueron la decepción como gobiernos y el escándalo como delincuentes.

En el Perú se necesitan gentes buenas, que las hay y muchas. Se requieren mentes lúcidas, de temple y sensatez, que abundan y están destacando. Pero en la política, es innegable la invasión de incompetentes, ladrones, especuladores, sinvergüenzas y “oenegeístas”, cargadores de títulos y diplomas que no valen nada porque no son nada en experiencia limpia y resultados transparentes en la escena pública o en el trabajo privado.

Gobernar no es sinónimo de robar, eso no lo entienden ni los de las izquierdas extremistas ni los mercantilistas del otro lado, porque vienen a delinquir considerando que esa es su función y para eso son elegidos, como si el voto fuera una especie de acta notarial para permitir el descalabro y el delito. Y encima, se condecoran con la “Orden del Sol”, una distinción que ha perdido nivel y categoría.

Preguntar: ¿Quién quiere ser presidente del Perú? es como ir a la fila de los que adquieren un boleto simple de la Tinka, donde todos hacen en sus mentes el presupuesto de gastos, con el dinero que no tienen ni tendrán. No entienden muchos de nuestros compatriotas, que ser presidente es un honor, no una oportunidad para enriquecerse a costa de los más pobres, de los que pagan impuestos y de los que están luchando por sobrevivir en sus emprendimientos.

Ser presidente no es jugar a la lotería, no es un milagro tampoco, no es el resultado de un afán sucio ni la respuesta al crimen organizado en su rentabilidad oscura. No entienden que ser presidente es y debe ser la mayor ilusión y deber de servicio a todos; no lo quieren aceptar y por eso, los delincuentes se ponen traje y corbata para la foto, mientras ingresan presurosos a cometer sus fechorías.

Necesitamos uno, dos o tal vez tres buenos candidatos, limpios, honestos, sin muchos más pergaminos que su vida limpia y una familia honorable. No necesitan bailar danzas ni comer en panca de choclo, no requieren ponerse gorros con plumas ni andar descalzos, al contrario, tienen que mostrarse como son y cómo el éxito de sus talentos les han bendecido.

El Perú necesita después de muchos años, tener un ciudadano que aspire a servir a la nación como su presidente.

 

AFIRMA EXPRESIDENTE DE ESA COMPAÑÍA, CÉSAR GUTIERREZ

 “Petroperú ha sido víctima de corrupción por décadas”

Por otro lado, lamenta la mala administración del Estado

Muchos se preguntan por qué si el Perú tiene tantas reservas de petróleo crudo en la región amazónica y en el mar del norte, nuestra compañía petrolera estatal, Petroperú, es actualmente una empresa tan deficiente financieramente y, sobre todo, porque no tiene la capacidad técnica para poder explotar nuestros pozos petroleros de manera autónoma, sin tener que acudir a las transnacionales.

La respuesta es que lamentablemente esta compañía que debería darnos la tan anhelada soberanía energética, ha sido manejada, desde su fundación en 1975, por muchos funcionarios corruptos que han preferido reducir sus capacidades, para entregar los yacimientos petroleros a otras compañías.

Así declaró en una entrevista exclusiva para este Diario, el exmandamás de esta firma, César Gutiérrez, funcionario que por más de 15 años trabajó dentro de esta compañía que fue fundada por el gran general Juan Velasco Alvarado durante el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas.

 

¿Por qué Petroperú no tiene el éxito de otras petroleras estatales de la región?

Lo que pasa es que desde la década de los 90’ es una política de Estado, maniatar a Petroperú y dejarla pintada en la pared. En estos momentos la compañía es como si fuera una agencia de trámites, porque casi no explota un pozo petrolero. Es decir ni siquiera participa en la explotación de uno. Eso se tradujo en que nuestra capacidad de producir petróleo poco a poco disminuya y ahora importemos el 70% del petróleo que refinamos, lo cual, desde el punto de vista de la soberanía energética es negativo, porque los países más importantes siempre tienen independencia energética. En nuestro país hay muchos pozos petroleros, pero ese potencial todavía no ha sido explotado.

 

¿Cree que el Estado debe hacer regresar a Petroperú a sus orígenes y hacerla explotar petróleo?

Aquí el punto es que, si Perú aspira a tener un mercado energético autosuficiente, competitivo y que beneficie a la población, tiene que haber participación del capital privado, pero con supervisión del Estado. Pero, dentro de muy poco, Petroperú será un importador neto de hidrocarburos, ósea que por nada hemos invertido tantos recursos en Talara. Lamentablemente ha habido muchos funcionarios de la compañía que no han sido leales con nuestro país y han favorecido a otras empresas entregándole muchas facilidades. Es gracioso, pero países sin petróleo que hacen negocios energéticos en nuestro país, cuando nosotros tenemos mucho más petróleo que ellos.

 

¿Si el Estado explotara las reservas nacionales de petróleo, alcanzaría para cubrir la demanda de la población peruana?

Sí, pero eso no ocurre, el Estado se avoca más a promover la inversión en minería, dejando de lado al sector de petróleo y gas natural a un segundo plano. Siempre hemos sido auto insuficientes por que preferimos lo extranjero. En la selva y el norte peruano hay algunos proyectos de exploración pendientes, que, si tuvieran éxito, no solo producirían millones de dólares en regalía, sino que también harían más barata la gasolina. Pero como le digo, no es una prioridad para el sector público.

 

¿Cuánto se aprovechan las transnacionales de la debilidad del Estado peruano?

El mercado peruano tiene muchas distorsiones en los precios. Ya sea por cuestiones legales o de costos de transporte, etc. No me quiero poner en contra de las empresas privadas, pero a veces estas se aprovechan de los vacíos legales para sacar mejor provecho. La debilidad de instituciones públicas como Osinergmin permite que esto suceda.

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